domingo, 17 de marzo de 2013

Return. Matadero

A estas alturas deberíais saber que soy un enfermo de una buena iluminación y un mitómano. Marta Etura me ha gustado siempre y me dió coraje que lo de la pequeña del Español fuera flojillo. Pero hoy me he reconciliado con esta señorita y conmigo mismo.
Iba, lo confieso, un poco reticente. "A ver esta chica cómo baila. Que muy buena actriz, pero meterse con la danza..." Pues me meto mis palabras por el culo y me descubro ante ella. FABULOSA es poco. Ha estado maravillosa.
El espectáculo es bellísimo. El tema del amor, clásico y tópico, visto desde un punto de vista maduro e inteligente. Pablo Messsiez es un poeta sufridor y disfrutador del amor y eso se nota en cada palabra. Visiones del amor polidoloroso y polivivo desde un corazón que sabe lo que siente. Poesía pura. Cuando en un espectáculo de danza se habla suele ser un poco pedo. La gente sabe bailar pero hablar es otra cosa (menos Carmen Werner, que todo lo hace bien y por tol morro). Pero claro, si la que habla es doña Marta Etura, derrocha inteligencia y sabiduría en cada palabra.
Toda la primera parte es divertida, ágil, donde sobrevuela el amor alegre y vivo del principio. Y la segunda parte, con el amor problemático, el no correspondido, el dominante, el fin del amor... es una auténtica obra maestra con momentos bellísimos. Esos objetos descendiendo sobre esa mesa/cárcel crean un efecto entre barrotes de prisión y película codificada que le da aún mayor dramatismo a lo que vemos.



Marta Etura baila, y baila que te cagas. Y Chevi Muraday por supuesto también. Él es fabuloso y no voy a descubrir ahora América. Cojonudos los dos.
Y las luces... brutales, geniales, dramáticas a más no poder y creando una progresión dramática en toda la función que flipas. Así se ilumina un espectáculo, joder. Bravo, David Picazo.
Si podeis... id a verlo, pordiossss.

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