lunes, 10 de junio de 2013

Inside. Hotel Intercontinental.




Hay muchas veces en las que al hablar de una función de teatro, sin querer, desvelas tramas o secretos que no todo el mundo conoce. Ahora también te digo que si al hablar de "Esperando a Godot" vas y le destripas algo a algún lector, pues que se fastidie (también sé ser fino) porque debería ser de conocimiento obligatorio. En este caso no se puede contar nada de lo que ocurre en las estancias del Hotel Intercontinental, y ya lo siento, porque mi comentario esta vez se va a quedar a medias.
Por supuesto no tiene nada que ver con el templo madrileño del teatro que es La casa de la portera. Tampoco tiene nada que ver con uno de los espectáculos más alucinantes que he visto en la vida (en la vida) que es "Sleep no more", y que si visitas Nueva York y te gusta el teatro no deberías perderte. Este espectáculo se desarrolla en unas pocas estancias del hotel, y desde el mismo momento en el que te reciben, comienza la acción. Eh... coño, no sé qué decir. Pues que vas para arriba y para abajo siguiendo la acción y reconstruyendo una historia que incluso continúa cuando abandonas el hotel, tras una hora curiosa, divertida y realmente especial. "Especial" no siempre es bueno, aunque tampoco tiene que ser malo. Es... distinto, sí, distinto. Ah, y no hagáis ni siquiera una búsqueda en google de imágenes. Hay fotos del espectáculo, pero prefiero poner esta que no desvela absolutamente nada. Y si quieres que te sorprenda de verdad, no busques ni siquiera imágenes.
Esto... hay veces que uno sale del teatro y es una persona nueva, más rica y con sensaciones que antes de entrar estaban agazapadas ("Recortes", "Las plantas", "Muda", "En construcción", "Juicio a una zorra", etc...) y otras veces sales y simplemente has pasado un buen rato, te has divertido y la vida sigue. O no tan simplemente.

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