lunes, 25 de noviembre de 2013

Ven a bailar con nosotros. CND. Teatro de la Zarzuela.

Sí, lo reconozco, soy parcial cuando se trata de según quién. Porque es humano y porque quiero. Y porque soy así. Porque soy fiel a mis amigos y los defiendo a muerte. Especialmente si se lo merecen. Y mira que no conozco a nadie de la CND, pero son mis amigos. Los quiero, los defiendo y los defenderé mientras no me traicionen. Como mis amigos.
En un país como este, sobre todo ahora que estamos como estamos, o como nos dejan estar, una compañía como esta es para defenderla a muerte. Centro de formación, cercanos al público, con unos grandísimos trabajadores y artistas. Creo que es nuestra obligación moral defender su trabajo y no hundirles. Cuando lees por ahí que si van a voleo, que si llevan barbitas y que ellas van peinadas cada una a su bola y que están fondonas, se te abren las carnes. Claro que descerebrados hay en todas partes.
El pedasssso de programa comienza con "Sub", de Itzik Galili. Y no puede empezar más potente. Ocho pedazo de bailarines sueltan testosterona y virilidad por el escenario, envueltos en energía desbordante y un nivelamen tanto artístico como estético que roza lo salvaje. Brutal, pasional, vibrante, emocionante, prodigioso y sin duda, caluroso. Te dispara la adrenalina a la altura de las torres de Plaza Castilla. Igual es malísimo destacar a alguien en una coreografía de conjunto. Pero es que yo tengo una debilidad especial por Isaac Montllor y sin querer, se me van los ojos a él. A ver, que son todos brutales, pero Isaac, quizá porque me fijo más en él, pero tiene un nivel de entrega del 110%. Si hay que levantar la pata 45º, él la levanta 46º. Igual no es bueno que diga esto, porque nadie en un conjunto debe destacar, pero creo que él ha nacido estrella y por algo, se me van los ojos a él.




Igual que no puedo despegar mis ojos de Jessica Lyall. Sus expresiones, su forma de mirar, de sonreír, de estirarse siempre con una expresión acompañando el movimiento. Me vuelve loco.
"Falling angels" es Kylián. Con eso está todo dicho. Yo me muero y me remuero y me vuelvo a morir del gusto. Y eso de que las niñas están focas, ¡una mierda! Son divinas y están bastante más concentradas que otras veces. Lo único decir que aunque crean que no, siempre hay un espectador cabrón que se fija en la que está detrás del todo y se da cuenta de si levanta la pata menos que las demás pensando que nadie la mira.
Y con "Minus 16" llega el momentazo de la noche. Para mi gusto lo más brutal es "Sub", pero reconozco que con "Minus 16" se meten al público en el bolsillo. No me los conozco a todos, pero creo que es Daan Vervoort quien, desde el escenario vacío va llevándose a la gente a su terreno. Y si no te mueves de la butaca en el segundo descanso, vas a ver cómo te embauca, te sube al escenario con él, te planta una americana y te bailas un mambo como si tal cosa. Elegante y pícaro, se mete al público en el bolsillo. Así que cuando entre casi todos se bailan "Minus 16", la peña está entregadísima. Y lo hacen de locura. Graciosos, divertidos, serios, precisos, potentes y con dejando una impronta, que a pesar de lo que digan por ahí, yo creo que va siendo ya la marca de la casa.
Para mi gusto, otro exitazo de la CND, esta vez, camelándose también al público y buscando una complicidad, que junto con las actividades que hacen en contacto con el público, están ayudando a acercar la danza al público en general, no solo al especializado. Y eso no es que sea bueno, es buenísimo, y puede ayudar no solo a hacer más popular esta disciplina, sino a que la gente la valore mucho más y salga a la calle si es necesario para protegerla.        

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