miércoles, 9 de abril de 2014

Lágrimas, mocos y sangre. Teatro Lara

Mira, chico, hay espectáculos a los que les viene bien así un poquito de introducción para darle intríngulis a lo que luego vas a contar. Y hay cosas como "Lágrimas, mocos y sangre" que con las que casi es mejor ir directo al grano. Por que pa qué bobadas.
Señores, no hagan como yo. No se dejen llevar por eso de "uf, boxeo, qué pereza..." Eso pensé yo, porque soy así de simple pa muchas cosas. Ni puto caso. Saquen entradas YA. Se lo digo con el corazón y las tripas en la mano. Este se va a convertir en uno de los MEJORES espectáculos del año. ¿Les gustan las historias de misterio, de amor, de amistad, de traición, de honor, de herencia (monetaria no, la otra) de celos, de rabia, de pasión, de desconsuelo, de sueños, de decepción, de orgullo, de lágrimas, de sangre, de mocos? Pues eso. ¿O necesitan más argumentos? Elige el tema que quieras porque los trata todos. 
Así como la sala grande del Lara no es santo de mi devoción, el OFF es una cosa... que es que voy de acierto en acierto. "Las heridas del viento", "La abducción de Luis Guzmán" y ahora esto. Madredediossssss.



Por partes, el texto es una burrada. Tiene mil millones de elementos, de referencias, de homenajes y todo con un estilo único, depurado y cercano. Estás viendo una peli de los años 40, una peli de amor, una historia de honor, de honestidad y de traición a la vez. Es une peli de cine negro de las de antes, un clásico. Está escrita desde la cercanía y desde la seriedad y el resultado es una obra cercana que toca el alma de cualquiera que tenga sentimientos, que ame o haya amado, que quiera amar (aunque al otro le falte un diente) que sea honesto y que tenga un sentido de la justicia más allá del egoísmo natural en el hombre. 
La dirección de Noé Denia y del propio autor, Óscar Sanz Cabrera es PRODIGIOSA. Tiene momentos y hallazgos visuales conmovedores y espeluznantes (el combate por ejemplo es magistral). Un uso de las luces, de los flash-backs, del drama, de la comedia, de los ritmos y del melodrama estrujante desde luego de quitarse el sombrero. Todos los premios del mundo mundial a los directores.   
Y un reparto inmejorable, sublime, estratosférico, apabullante. Alicia Lobo construye un Pilar para comértela. llena de preguntas pero incondicional del corazón. Enamorada y dura. Vergonzosa pero valiente. Todo un manojo de matices y todos perfectos y en la medida exacta. Jorge Cabrera es de esos seres que siempre están perfectos. Físicamente, vocalmente, de actitud, de emoción, de patetismo, de simpatía. Le odias cuando crees que es un pedazo de mendrugo y te lo comes cuando descubres su secreto y su humanidad y tu también quieres desaparecer del mapa por haber sido tan injusto. Paquito debería convertirse en un icono como "Juncal" o "Chanquete". Pocas veces se escriben personajes tan ricos y pillas un actor tan sabio, tan entregado y tan rico en matices y en profundidad como Jorge Cabrera. ¿sabes lo que es estar absolutamente perfecto? Pues así está él. Y luego Irene Arcos (insisto, es Amparo Muñoz disfrazada de Almudena Cid). Yo no sé qué tiene que pasar en este país para que esta chica sea la mayor estrella del panorama teatral, cinematográfico y de todo lo habido y por haber. NO SE PUEDE SER MÁS BELLA NI MEJOR ACTRIZ. No sólo la belleza, que tela, sino el encanto, el carisma, al comerse los planos, el imán que tiene tan brutal. Y luego es capaz de ser estrellona de vuelta a España, Jeny barriobajera y poligonera, mujer sofisticada, amante herida, walkiria sin trenzas, niña herida, mujer con los ovarios bien puestos y de todo lo que quiera. De verdad, es un auténtico recital. Me enamoré en "Entreactos" y ahora declaro mi amor eterno.

Mira, no puedo seguir, que me ataco. Vayan, por dios, vayan a verlo. Por el texto, por el autor, por la dirección, por esos actores monstruosos... por todo!!! Ya me lo agradecerán, ya.    

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