miércoles, 28 de mayo de 2014

El tesorero. La pensión de las pulgas.

De pequeño recuerdo que mi madre estaba empeñada en que me tomara por las noches, una taza (verde, de duralex) con leche y 8 galletas María de Fontaneda. Todo eso se machacaba bien y quedaba hecho una especie de pasta grumosa que a mí me sabía a gloria. PERO a veces, mi madre tenía la feliz idea de poner un huevo crudo, tal cual, en el fondo de la taza. Eso me daba una ascazo que no te imaginas. La leche con galletas me sabía riquísima, pero al llegar al fondo, cuando quedaba ya poquito,  de repente me topaba con un puto huevo crudo y a tomar por culo la leche, las galletas, el rechupete y todo. Pero ella, noche tras noche juraba y perjuraba que no había puesto nada en la papilla. Supongo que si me lo hubiera dicho no me lo habría tomado. Pues José Ignacio Tofé me ha hecho lo mismo. Me ha colado un pedazo de crítica al sistema político en general y al temita de la corrupción escondido en el fondo de una taza de comedia delirante mezclada con dos interpretaciones prodigiosas. Igual si me llega a avisar...  



"El tesorero" es una puta joya. El textazo de José Ignacio Tofé no tiene desperdicio. Nos hace un retrato de la corrupción política acidísima, profunda, hiriente, sincera y me temo que nada irreal. Además te lo coloca sin ponerle nombre a ningún partido ni ideología. Lógico, todos son iguales y todos lo hacen. Todos nos roban a manos llenas. Bueno, vale, casi todos. Así que la crítica brutal no tiene nigún compennete añadido ni de simpatía ni de repelús particular. No te sientes "ofendido" porque hablen de los tuyos ni te frotas las manos porque hablen "de los otros". Habla de todos, qué cojones. Y ahí nos pilla en alma y la dignidad a todos. Y encima te descojonas vivo. Porque el texto tiene un humor ingenioso, inteligente, brillante, corrosivo e hiriente como pocas veces se ha visto. Es una gozada disfrutar de un texto inteligente, descacharrante e incisivo a la vez. Confieso que me recordó en el nivelamen de crítica institucional y altura cómica a otro gran clásico de "La casa de la portera".  Textazo de altura. Sólo por esa primera escena con el jamón y el vino ya merece la pena el espectáculo. En serio. Direccion ágil y realmente acertada. Quizá se me hizo larga la escena del "discurso", pero ya está. La verdad es que las escenas repiten un poco el mismo esquema, y esta peque de cierta...espesura. Yo le metía tijera y la agilizaba un poco. La función no es corta y puesto que todas las escenas son un poco similares... hay que sostener el ritmo como sea.
Mario Tardón está genial. Divertidísimo, cabronazo, y con una gestualidad que llega. Y esa risa contagiosa y asquerosa... que te dan ganas de darle dos hostias. 
Y por encima de todo, José Navar. FABULOSO. BRUTAL. Te lo comes. Hace varios personajes, todos en la misma línea pero todos distintos. Eso ya dice mucho de un actor, que sabe crear varios personajes similares pero que todos resulten distintos. Por algo. Por matices. Por cosas pequeñitas. Y eso que está haciendo una comedia gruesa. Gruesa de trazo y fina de alcance. Los detallitos, el chasquido de la lengua, la hebrilla del jamón, una forma de mirar, cómo sostiene una carpeta, cómo agarra la copa de vino... son detallines de grandísimo actor que den vida a los personajes en un alarde de sabiduría de actor de toda la vida. 
En resumen, que aunque esta función lleva tiempo en cartel, que viene de "La casa de la portera", que ha debido de pasar por allí medio Madrid, por diosssss, id a verla. No os la perdáis. Y si ya la habéis visto, seguro que os apetece volver a descojonaros cualquier tarde de estas. Y esto os lo pido casi como favor personal. Si teneís amigos a los que relamente queréis, les deberíais recomendar que vean "El tesorero". Van a disfrutar, se van a cagar en todo, van a soltar mierda, se van a partir el culo y van a disfrutar de dos actorazos acojonantes. Si no, ya me lo dirás. ¡¡¡Coño, si es que hasta el cartel es genial!!!!


         

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