sábado, 12 de diciembre de 2015

Golem. Compañía 1927. Canal.

Lo que escribí cuando vi "Los animales y los niños tomaron las calles" podría servir para este nuevo comentario. Bueno, casi. 
Muy mono, sí. Todo muy chulo, muy bonito, una labor milimétrica de luces, proyecciones, vestiditos, música, todo muy pikuki y muy bonito. Bonito de bonito, de mono, de chupi. Pero si ya con el anterior espectáculo se desinflaba bastante la magia y el enganche por lo vacuo de la historia y porque el algodón de azúcar es así. Al principio te ansias y quieres hasta agarrarlo con las manos, pero una vez te has pringao y te has endosado dos mordiscos, se te desinfla la perra y te encuentras con un palo con aire alrededor y unos grumillos de azúcar pegada. Y así viví yo ayer este espectáculo. Como una obra visualmente preciosa, pero con una miga que se desvanecía por minutos hasta llegar a la nada. Momentos más acertados, o graciosos, o brillantes pero tan aislados que no conseguían crear magia.




SPOILER

El finde pasado estuve viendo "El curioso incidente del perro a medianoche" en Londres. Bueno, pues hay un momento en el que aparece un cachorrillo monísimo en escena. Así tipo Scotexx y toooodo el teatro lanzó un "¡Ohhhhhh!" emocionado. Fue como cuando de pequeño, en el cine se aplaudía cuando ganaban los buenos. Vamos, que yo soy de moco fácil y con un perrito me tienes rendido. Pero con este Golem... como que no.     

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